CIRCUITO GÉNOVA SLOT
  Diorama rallie
 

 
En un principio trataré de simular una curva de tierra sobre terreno mojado/embarrado de un rally cualquiera, la máxima será utilizar preferentemente aquellos materiales de los que todo slotero que se precie de gustarle la decoración tiene que tener por casa, que para eso estamos en crisis y hay que ahorrar todo lo posible:

Partimos de una base de madera de medidas 30x20 cm, sobre ella empiezo a extender masilla con el objeto de obtener relieve, simulando baches y sobre todo exagerando las taloneras del camino. La masilla que se ha utilizado en este caso es la de aguaplast, aunque también puede utilizarse cualquiera otra que al final nos ofrezca el mismo resultado:

 

no olvidaremos el hueco para alojar la guía del cochecito en cuestión:




Una vez que ya ha secado la masilla y ya tenemos el relieve del camino, pasamos a la siguiente fase, obtener textura, para ello trataré de huir del uso de pintura en la medida de lo posible y por ello en este caso lo vamos a hacer con balastro marrón de la marca Noch, la verdad es que da la sensación de que es arena de playa corriente y moliente, pero en fin, salía más cara la gasolina en ir a la playa más cercana, que los algo menos de dos euritos que vale la bolsita....


Diluiremos dos partes de cola blanca en una de agua y pintamos todo el camino:


Seguidamente, espolvoreamos la arena con una cuchara a pequeños golpecitos, tratando de no cargar el terreno en exceso de arena:


Cubrimos todo el camino:


Dejamos pasar unos minutos y volcamos la base de madera para retirar la arena sobrante y vuelta a empezar, repetiremos tantas veces como sea necesario hasta que el camino quede totalmente cubierto y no se vea la masilla:









Llegará un momento en el que solamente será necesario incidir en las partes más elevadas del camino:


Una vez seca la arena (un día aproximadamente) rasparemos ligeramente la superficie con un pequeño listón de madera para simular las rodadas del cochecito:


Llegados a este punto, lo cierto es que no terminaba de convencerme el camino de tierra, las diferentes pasadas de arena y cola, terminaron por [i]comerse [/i]el relieve que había conseguido con la masilla, por lo que opté por acentuar ese relieve con otros métodos más drásticos............






La arena apelmazada que hemos extraido de los socavones, la afianzamos con la socorrida mezcla de cola y agua, en este caso mucho más diluida y la aplicaremos con el pincel dejando que gotee:


Aplicamos pintura en los socavones en un tono un poco distinto al de la arena y volvemos a echar arena por encima junto con la mezcla de cola y agua:






Lo que obtendremos será una masa muy parecida al barro, con la que simularemos las rodadas de los neumáticos ayudándonos con un pequeño palo de madera, con el que iremos empujando la mezcla de arena, cola y pintura hasta conseguir los efectos deseados:






Una vez que ha secado la arena, quedará tal que así:


Dejamos que el camino repose y seque con tranquilidad, mientras nos ponemos manos a la obra con los accesorios del diorama.

Con listones rectangulares y cuadrados hacemos una valla, algo desvencijada por el paso del tiempo, no hay más secreto que cortar y pegar con cola, algún listón quebrado y otros algo torcidos contribuirán a envejecerla:






Ahora vamos a darle unos años de vida, mezclamos pintura hasta conseguir un tono grisáceo y pasamos a diluirla bastante en agua:


Aplicamos con pincel solamente en una parte de la valla, no hay que dormirse, la madera absorberá la pintura diluida muy rápido:


Acto seguido, secaremos y retiraremos la mayor cantidad posible de la pintura con un papel secante o con un pequeño trapo:


Repetimos la operación con el resto de la valla, tanto delante como detrás y obtendremos algo así:


Ahora toca hacernos la típica cinta plástica que se suele usar en los rallys para delimitar los tramos y para que los aficionados no se acerquen demasiado a los vehículos. Para ello usaremos una bolsa de plástico del super de turno a la que habremos pintado unas líneas rojas con un rotulador permanente:




Cortamos y pintamos también por detrás de la bolsa, procurando que las líneas del anverso se superpongan con las del reverso



Con un cutter bien afilado y una regla métalica cortamos unas tiras de distintos grosores, ya veremos más tarde que tamaño usaremos, más que la escala me interesará lo que el ojo me diga, por cierto aunque parezcan torcidas, no lo están, es un efecto óptico por el doblez de la bolsa:


Ahora vamos con la parte "eléctrica" pelamos unos cables de esos recortes que siempre hay por casa:


y nos hacemos un lazo, más o menos así:


córtese el lazo por el centro, sepárense los pelillos y tendremos algo parecido a esto:


Ya tenemos nuestro primer matojo preparado para pintarlo un poco, pintura gris aunque en realidad por lo que pude averiguar después no era necesario:


Hacemos acopio de un par de tarros de especias como orégano, tomillo, etc......

Empezemos con el eneldo, condimenta con tiento el matojo pintado de gris, capita de barniz en spray y seguir condimentando:


Como veréis no se aprecia el alambre del matojo, con lo que la pintura gris era totalmente innecesaria, en sucesivos pasos, sustituiremos la primera pasada de pintura por barniz mate en spray y obtendremos el mismo resultado.

Sacrifíquese una brocha vieja de pelo largo, en su defecto una compañera nueva de los chinos a ser posible. La desmenuzamos procurando no hacerlo en demasía, ya habrá tiempo de hacerlo más tarde si es necesario:


Seleccionamos unos cuantos pelos ya unidos y cortamos, dándole esta forma:


Este último matojo, lo reservamos así tal cual. Ahora vamos con otro que tenga muy pocos pelos, con siete u ocho bastará:


Repetimos los pasos de antes, capita de barniz, algo de eneldo para cubrir y para variar añadimos algunas hojas de orégano, conseguiremos un matojo con aspecto decaído y casi seco:


Jugando con la longitud de los haces de pelo de brocha así como con su grosor podemos conseguir otros matojos algo distintos:


Con estos yo creo que tendremos suficiente para rellenar el diorama:


Digo yo que la cinta que cortamos antes, habrá que colgarla de algún sitio, no?
cortamos un tubito de cobre, en su ausencia cualquier alambre nos podrá servir igualmente:


los clavamos y pegamos en el interior de la curva del diorama:


no es necesario que todos estén rectos, más bien alguno torcido no vendrá mal:


Es el momento de coger la azada y empezar a poblar el diorama, agujereamos la base allí donde pensemos empezar a plantar nuestros matojos:


Relleno los huecos con pegamento, yo uso este que me suele dar buenos resultados: 


A colocar un par de matojos se ha dicho:


Vamos a poner la valla en su sitio, agujereamos de nuevo la base:


Algo más de pegamento y otra cosa donde corresponde:


Con igual método, colocamos el resto de matojos tras la valla:






Una vista general de hasta donde hemos llegado:


Para el siguiente paso, elegimos esta bolsa de serrín de un tono bastante oscuro, mezclamos cola blanca y agua a partes iguales y vamos añadiendo serrín hasta que consigamos una masa que sea manejable:


Vamos colocando la masa en los bordes del camino con ayuda de un par de paletinas a la vez que la vamos aplastando un poco:










Ahora usaremos los restos de eneldo y demás hierbas que utilizamos con los matojos, no importa que estén todos mezclados:


y esparcimos por debajo de los matojos:


ahora toca la siembra del cesped, para ello vamos a utilizar la hierba del tapete que usé para decorar el circuito génova, como se fueron quedando recortes que no servían, me limité a rasparlos con unas tijeras hasta que se desprendió toda la hierba del papel y la guardé en un tarro:


con esa hierba espolvoreamos por la masa de serrín que aún no ha secado, como no queremos simular un manto de hierba uniforme, incidimos más en unas zonas que en otras:



vamos de vuelta con el orégano, estrujamos un poco con los dedos y lo echamos en los alrededores del arbusto seco, como si fuesen hojas caidas:






este es el aspecto que conseguiremos, toca esperar a que seque la masa de serrín y que aparezcan los tonos definitivos:


una vez seca ya parece otra cosa, el color del serrín se ha oscurecido un poco y nos ayuda a crear la sensación de tierra húmeda:


Colocamos la cinta que habíamos pintado, anudamos y si es necesario nos ayudamos con unas pinzas:






a última hora se me ocurrió añadirle a la valla el trozo de madera que le faltaba:


....ya llegamos al final, queda pintar la madera que todavía nos queda a la vista de negro mate y pegar fieltro negro adhesivo por debajo:


y ya tenemos acabado el diorama:



Algunos detalles, con el fondo de una imagen en papel de un bosque, los "negaos" del photoshop tenemos que buscarnos la vida de alguna manera:










Espero que os haya gustado y que disculpéis las numerosas fotos, me temo que se me ha ido un poco la mano.











 


 

 
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